PAÍS

Milei impulsa una salida política a litigios históricos de la deuda

La administración de Javier Milei pondrá en marcha en las próximas horas una ofensiva legislativa con impacto financiero: enviará al Congreso un proyecto destinado a validar un acuerdo con acreedores que todavía mantenían juicios contra el país por la crisis de deuda de 2001.

La jugada no solo busca habilitar el pago pactado, sino también otorgarle respaldo político a una negociación sensible. En el oficialismo entienden que una aprobación parlamentaria fortalecería la seguridad jurídica del entendimiento y evitaría futuras controversias sobre su implementación.

Se trata de uno de los últimos litigios relevantes que seguían pendientes tras la reestructuración de deuda realizada en años anteriores. Entre los demandantes aparecen Bainbridge Fund y otros grupos inversores liderados por Attestor, que conservaron reclamos en tribunales de Estados Unidos.

Aunque no trascendieron cifras oficiales, en despachos nacionales sostienen que el costo final sería menor al volumen reclamado originalmente. La negociación incluyó revisiones técnicas sobre garantías ya ejecutadas y obligaciones previamente reconocidas.

Para la gestión libertaria, cerrar este frente representa algo más que un pago: implica remover un factor histórico de desconfianza financiera. La meta es mostrar un país dispuesto a normalizar disputas viejas mientras busca recuperar acceso al crédito y mejorar su perfil internacional.

El avance ocurre además en simultáneo con otros expedientes estratégicos vinculados al Estado argentino en el exterior, como la disputa por YPF. Con ese tablero abierto, la Casa Rosada apuesta a ordenar los pasivos judiciales y dejar atrás una etapa marcada por conflictos que llevan más de veinte años.