PAÍS

La caída de un símbolo lácteo: SanCor solicitó la quiebra

La histórica cooperativa SanCor dio un nuevo paso en su prolongada crisis al solicitar la quiebra ante los tribunales de Santa Fe. La presentación judicial confirma el complejo escenario económico que atraviesa la firma, que desde hace tiempo enfrenta deudas millonarias, caída productiva y serias dificultades para sostener su operatoria.

Con base en Sunchales, la empresa ya se encontraba bajo concurso de acreedores y no logró revertir el deterioro financiero. Las obligaciones acumuladas involucran a organismos públicos, bancos, proveedores y otros acreedores, mientras distintos informes ya advertían sobre un estado de insolvencia generalizado.

La crisis también se trasladó a las plantas industriales. La producción diaria, que supo ubicar a SanCor entre las principales lácteas del país, hoy se redujo a una fracción de lo que fue en sus mejores tiempos. Esa merma golpeó la competitividad y limitó la capacidad de generar ingresos genuinos.

En paralelo, la compañía debió desprenderse de marcas y activos emblemáticos para conseguir fondos, aunque esas decisiones no alcanzaron para estabilizar las cuentas. La pérdida de presencia en góndolas y mercados terminó profundizando el retroceso comercial.

El frente laboral es otro de los puntos críticos. Desde ATILRA denunciaron atrasos salariales y obligaciones incumplidas con el personal, en medio de un conflicto que se extendió durante meses y complicó aún más el funcionamiento diario.

Con este pedido judicial, se abre una etapa decisiva para el futuro de la cooperativa. Entre las alternativas aparecen una reorganización empresaria, el ingreso de nuevos actores o un proceso de liquidación, mientras cientos de puestos de trabajo quedan bajo fuerte incertidumbre.