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Trump y Xi Jinping mantuvieron una reunión clave marcada por Taiwán e Irán

La reunión entre Donald Trump y Xi Jinping volvió a exponer este jueves la tensión creciente entre Estados Unidos y China en un escenario internacional cada vez más complejo. El encuentro se llevó a cabo en Beijing y combinó gestos diplomáticos, advertencias políticas y negociaciones económicas.

Mientras Trump buscó mostrar cercanía con el líder chino y transmitir optimismo sobre el vínculo bilateral, Xi mantuvo un mensaje más prudente y remarcó que cualquier conflicto en torno a Taiwán podría afectar seriamente la estabilidad entre ambas potencias.

La cumbre ocurrió en medio de la crisis desatada por la guerra en Medio Oriente, que impacta sobre los mercados energéticos y preocupa a las principales economías del mundo. Washington pretende que Beijing tenga una participación más activa para contener a Irán, principal aliado comercial de China en la región.

Además de la situación geopolítica, ambos gobiernos avanzaron en conversaciones relacionadas con comercio, tecnología y producción de semiconductores, sectores estratégicos para la competencia global entre las dos economías más poderosas del planeta.

La visita de Trump también incluyó actividades oficiales junto a Xi y reuniones con empresarios estadounidenses que acompañaron la gira presidencial en territorio chino.