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Teherán conformó una conducción provisoria para gobernar tras la muerte del líder supremo Alí Jamenei

Irán oficializó la incorporación del ayatolá Alireza Arafi al consejo de liderazgo provisional que asumirá la conducción del país tras la muerte del líder supremo Alí Jamenei. La confirmación fue realizada por el vocero del Consejo de Discernimiento de Conveniencia, Mohsen Dehnavi, quien precisó que el religioso formará parte del órgano encargado de administrar la transición institucional.

El cuerpo interino estará integrado también por el presidente iraní y el titular del Poder Judicial. Su misión será garantizar la gobernabilidad hasta que la Asamblea de Expertos designe a un nuevo líder supremo de carácter permanente.

De acuerdo con distintos reportes, Jamenei falleció en Teherán durante los bombardeos vinculados a la ofensiva militar atribuida a Estados Unidos e Israel. La agencia semioficial Fars señaló que el ayatolá murió en su despacho mientras seguía de cerca la respuesta oficial a los ataques.

Versiones periodísticas sostienen que la operación habría estado precedida por un trabajo de inteligencia que permitió rastrear los movimientos del líder iraní en los días previos.

El fallecimiento de Jamenei marca un punto de inflexión en la historia política de la República Islámica. Desde su instauración en 1979, el país solo había atravesado una sucesión en la jefatura suprema, cuando en 1989 Jamenei asumió el cargo tras la muerte de Ali Jomeini.

Los ataques también dejaron víctimas entre las máximas autoridades militares y de seguridad del régimen. Entre los fallecidos se encuentran el jefe de la Guardia Revolucionaria, Mohammad Pakpour; el funcionario de seguridad Ali Shamkhani; el jefe del Estado Mayor, Abdolrahim Mousavi; y el ministro de Defensa, Aziz Nasir Zadeh.