Quirno advirtió a las empresas petroleras por sus negocios en Malvinas
Las empresas vinculadas a la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas quedaron en el centro de la nueva estrategia argentina sobre el Atlántico Sur. El Gobierno prepara medidas para desalentar esas operaciones y favorecer que los capitales vinculados al sector se orienten hacia el territorio continental.
El canciller Pablo Quirno sostuvo que las compañías vinculadas con esas actividades deberán evaluar su continuidad en proyectos que Argentina considera ilegítimos. Según explicó, alrededor de 180 empresas podrían quedar alcanzadas por las nuevas disposiciones impulsadas por el Ejecutivo.
La propuesta oficial plantea una diferencia entre ambos escenarios: mientras las operaciones en Malvinas se desarrollan bajo licencias que Argentina no reconoce, el Gobierno pretende atraer esas inversiones hacia el territorio continental mediante condiciones de seguridad jurídica y mayores oportunidades comerciales.
Quirno también rechazó que la política adoptada por la Casa Rosada haya sido una reacción reciente a acontecimientos deportivos o a declaraciones de Donald Trump. El funcionario afirmó que la estrategia comenzó a desarrollarse meses atrás y fue elaborada mediante un trabajo conjunto entre Cancillería y Defensa.
De acuerdo con el canciller, la coordinación entre ambos ministerios permitió establecer una posición común sobre la defensa de los intereses argentinos en el Atlántico Sur. Como respaldo de esa planificación, exhibió una fotografía correspondiente a una reunión de equipos técnicos realizada en mayo en Tierra del Fuego.
Con las nuevas medidas, el Ejecutivo pretende combinar el reclamo de soberanía con una política destinada a limitar la explotación de recursos naturales en las islas y favorecer que las inversiones vinculadas con esos proyectos se orienten hacia la Argentina continental.


