Milei respaldó a Bolsonaro tras alcanzar la segunda vuelta y volvió a marcar distancia con Lula
La definición electoral de Brasil puede modificar el mapa político de la región y Javier Milei ya dejó en claro de qué lado está. El presidente argentino respaldó públicamente a Flavio Bolsonaro después de su avance a la segunda vuelta y expresó su deseo de construir una agenda común con el próximo gobierno brasileño.
Milei destacó las posibilidades de cooperación entre ambos países y sostuvo que Argentina y Brasil pueden convertirse en “grandes socios comerciales, culturales y políticos”. Su mensaje estuvo acompañado por una fuerte reivindicación de la libertad y por una crítica directa al espacio que encabeza Luiz Inácio Lula da Silva.
El respaldo del mandatario argentino hacia Bolsonaro trasciende el resultado electoral. Ambos dirigentes mantienen una relación política estrecha y comparten una agenda vinculada con la reducción del gasto estatal, la defensa de la libertad económica y el avance de la derecha en América Latina.
La cercanía quedó expuesta durante la campaña. En julio, Milei viajó a San Pablo para participar del acto en el que el Partido Liberal formalizó la candidatura de Flavio Bolsonaro. Allí, el candidato brasileño utilizó una tijera gigante para representar su propuesta de recorte del gasto público, en una referencia directa a la motosierra que caracteriza al gobierno argentino.
La campaña brasileña también incorporó otras señales de acercamiento a Milei. Este domingo, después de votar en Río de Janeiro, Bolsonaro recurrió a la consigna “¡Viva la libertad, carajo!” y reivindicó algunas de las políticas implementadas por el presidente argentino.
El escenario representa además un nuevo capítulo en la relación entre Milei y Lula. El mandatario argentino ha cuestionado en reiteradas ocasiones al presidente brasileño, a quien llegó a calificar de “ladrón” y “comunista”, generando fuertes diferencias entre ambos gobiernos.
Ahora, con Bolsonaro y Lula camino a una nueva definición electoral, Milei sigue de cerca el resultado de Brasil, consciente de que el desenlace tendrá consecuencias políticas y económicas para la relación entre los dos principales países del Mercosur.


