Milei defendió la política sobre Malvinas y descartó motivaciones electorales
El Gobierno de Javier Milei busca trasladar la disputa por las Islas Malvinas al terreno económico. La estrategia apunta a dificultar los negocios de compañías que participan de actividades no autorizadas en el archipiélago y, al mismo tiempo, ofrecer alternativas de inversión en la Argentina continental.
El presidente explicó que la política oficial contempla utilizar el desarrollo de sectores como petróleo, gas y minería para generar incentivos sobre esas empresas. En particular, mencionó las oportunidades abiertas por el RIGI y los proyectos vinculados con Vaca Muerta como opciones frente a emprendimientos considerados inciertos por el Ejecutivo.
En paralelo, la Casa Rosada puso en marcha procedimientos contra compañías, directivos y proveedores relacionados con explotaciones hidrocarburíferas no autorizadas en Malvinas. Las sanciones forman parte del paquete anunciado por el Gobierno el 3 de septiembre para reforzar el reclamo argentino de soberanía.
Milei negó que estas decisiones hayan sido diseñadas con fines electorales. Durante una entrevista con Neura, afirmó que la política sobre Malvinas comenzó a desarrollarse hace tres años y que las declaraciones de Donald Trump sobre la posición estadounidense actuaron como un elemento externo que aceleró la iniciativa.
El mandatario también señaló que la cadena nacional del 3 de septiembre había sido definida en una reunión previa de Gabinete. Según su explicación, el escenario internacional permitió avanzar con medidas que el Gobierno ya venía preparando y que ahora busca profundizar mediante presión sobre los intereses económicos vinculados con las islas.


