MENDOZA

Mendoza avanza con el cierre del Fondo para la Transformación y define el futuro de sus trabajadores

El cierre del Fondo para la Transformación y el Crecimiento ya tiene hoja de ruta. El Gobierno de Mendoza reglamentó la disolución del organismo y puso en marcha un esquema que obligará a sus trabajadores a tomar una decisión sobre su continuidad laboral.

La nueva normativa, establecida mediante el Decreto 1714, ofrece tres posibilidades: aceptar un retiro voluntario con una compensación superior a la indemnización habitual, gestionar el pase a otra repartición pública o esperar la finalización del vínculo laboral con el pago correspondiente.

El primer paso estará en manos del Ministerio de Hacienda y Finanzas, que deberá relevar la situación de todo el personal. A partir de esa información, cada empleado será notificado y tendrá 10 días hábiles para comunicar si quiere acceder al retiro voluntario.

Quienes opten por esa salida recibirán una compensación equivalente al 120% de la indemnización establecida por el régimen vigente. El acuerdo deberá formalizarse ante la Subsecretaría de Trabajo y el pago se concretará dentro de los 30 días hábiles posteriores a la firma.

La otra alternativa es permanecer dentro de la estructura estatal mediante un traslado. Los trabajadores que ya tengan trámites iniciados podrán continuar con ese proceso. Sin embargo, existe una fecha clave: si el pase no se concreta antes del 31 de diciembre de 2026, podrán volver a elegir el retiro voluntario.

El esquema también contempla a quienes no manifiesten ninguna de las dos opciones. En esos casos, se aplicará el mecanismo previsto por el Decreto-Ley 560/73, con un período de seis meses sin prestación de tareas antes de la finalización definitiva del vínculo y el pago de la indemnización correspondiente.

Mientras se completa el cierre, algunos empleados podrían seguir trabajando de manera temporal si el liquidador considera que sus funciones resultan indispensables y existe aceptación expresa.

El proceso también impactará sobre el fideicomiso PASIP. Durante la transición, el liquidador asumirá su administración y podrá continuar con operaciones que ya estén en marcha, entre ellas la comercialización y adjudicación de unidades funcionales.

En paralelo, las tareas vinculadas al financiamiento de proyectos y la bonificación de tasas dejarán de estar bajo la órbita del Fondo y pasarán al Ministerio de Producción.

De esta manera, el Ejecutivo provincial no solo reglamentó la desaparición del organismo, sino que también definió cómo se reorganizarán sus funciones y qué alternativas tendrán los trabajadores durante la transición.