PAÍS

Más de 150 buques siguen inmovilizados por el conflicto entre el Gobierno y los prácticos

El conflicto entre el Gobierno nacional y los profesionales del servicio de practicaje y pilotaje mantiene afectada la actividad en los principales puertos del país. Mientras más de 150 buques permanecen sin poder ingresar o zarpar, la Prefectura Naval Argentina intimó a 536 prácticos para que retomen de inmediato sus funciones.

La protesta comenzó tras la entrada en vigencia del Decreto 690/2026, impulsado por el Gobierno de Javier Milei como parte de su plan de desregulación del comercio exterior. Los prácticos rechazan la norma porque modifica el sistema vigente desde 1991, abre el mercado a nuevos prestadores, elimina restricciones para el ingreso de profesionales, habilita la libre contratación del servicio y permite que la Agencia Nacional de Puertos y Navegación establezca tarifas máximas.

Además, la reglamentación elimina la segmentación geográfica que obligaba a cambiar de práctico durante un mismo recorrido, flexibiliza distintas exigencias operativas y amplía las excepciones para determinados buques. El sector sostiene que estos cambios pueden afectar la seguridad de la navegación y deteriorar las condiciones de la actividad, por lo que decidió dejar de aceptar nuevos servicios hasta que el decreto sea suspendido o derogado.

Frente a esa decisión, la Prefectura publicó un edicto en el Boletín Oficial en el que ordena a los profesionales reincorporarse a sus tareas y advierte que el incumplimiento puede derivar en sanciones administrativas y denuncias penales por entorpecer el transporte por agua o poner en riesgo la seguridad de la navegación.

Aunque el Gobierno calificó la situación como un paro, oficialmente no puede dictar la conciliación obligatoria porque los prácticos trabajan como profesionales independientes y no mantienen una relación de dependencia. Por ese motivo, la protesta se traduce en la negativa a aceptar nuevas maniobras, mientras los servicios ya programados continúan realizándose.

La medida ya genera un fuerte impacto sobre el comercio exterior. Fuentes de la agroindustria indicaron que más de 150 embarcaciones permanecen detenidas a la espera de contar con un práctico para realizar las maniobras de ingreso o salida de los puertos.

El conflicto también alcanzó al sector energético. La Cámara Argentina de Energía (CADE) informó que las operaciones en terminales como Campana, Dock Sud, Arroyo Seco, Bahía Blanca, San Lorenzo, Santa Cruz y Caleta Córdova registran interrupciones por la falta de prácticos, una situación que podría ocasionar demoras en el transporte de combustibles y complicaciones en el abastecimiento si el conflicto se prolonga.