PAÍS

Ferrocarriles de carga: licitan por 50 años las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza

El transporte ferroviario de cargas se encamina hacia un cambio de modelo con la apertura de una licitación que pondrá en manos privadas la operación de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza durante los próximos 50 años.

La iniciativa, impulsada por el Gobierno nacional, abarca una red de 7.594 kilómetros que atraviesa 16 provincias y tiene conexión con los principales puertos argentinos y con países de la región. La apuesta oficial es utilizar esa infraestructura para reducir costos de transporte y mejorar la salida de la producción hacia los mercados externos.

El nuevo esquema establece que las empresas interesadas deberán comprometer inversiones para recuperar la red y mejorar su funcionamiento. Además, aquellas que destinen al menos USD 200 millones a la renovación de vías podrán acceder a los incentivos contemplados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

La decisión representa un giro respecto del esquema estatal que administró durante años el servicio. El Gobierno sostiene que el deterioro acumulado de las vías y del material rodante terminó limitando la capacidad del sistema, pese al crecimiento de la producción que utiliza el ferrocarril para trasladar sus mercancías.

La mirada oficial está puesta especialmente en el impacto que una recuperación ferroviaria podría generar sobre las cadenas productivas. Una red con mayor capacidad y regularidad permitiría trasladar mayores volúmenes de granos, minerales, productos industriales y otras cargas hacia los centros de consumo y los puertos.

Para garantizar que las inversiones no queden sujetas únicamente a las decisiones del concesionario, el proceso incorpora obras obligatorias durante los primeros cinco años. También podrán presentarse proyectos adicionales que serán evaluados al momento de definir las adjudicaciones.

Entre los trabajos previstos aparecen la recuperación de sectores del Belgrano, la mejora del corredor principal del San Martín y la rehabilitación del ramal troncal del Urquiza, además de intervenciones destinadas a solucionar restricciones operativas en Santa Fe.

El modelo diseñado por el Ejecutivo contempla un sistema de acceso abierto. Esto permitirá que distintos operadores puedan utilizar las vías bajo reglas comunes, mientras el Estado se concentra en establecer las condiciones de funcionamiento, controlar el cumplimiento de los contratos y fiscalizar el servicio.

La concesión también incluye la posibilidad de transferir a los privados locomotoras y vagones vinculados con cada corredor. El dinero obtenido por esas operaciones será destinado a un fideicomiso para contribuir al financiamiento de las obras previstas.

Con la licitación, el Gobierno busca que el ferrocarril deje de ser un factor limitante para la producción y se convierta en una herramienta para ampliar la capacidad exportadora del país. El objetivo de fondo es atraer capital de largo plazo hacia una infraestructura que requiere grandes desembolsos y cuyos resultados dependen de una recuperación sostenida durante varios años.