Explosiones y ataques armados en Colombia profundizan la crisis de seguridad
Una seguidilla de ataques violentos volvió a sacudir a Colombia y encendió alertas por el clima de inseguridad de cara a las elecciones presidenciales de 2026. En apenas dos días se reportaron más de veinte hechos armados entre explosiones, tiroteos y agresiones contra dependencias policiales y comercios.
Uno de los episodios más graves se produjo en la ruta Panamericana, donde la explosión de un artefacto impactó a un colectivo y provocó al menos veinte víctimas fatales, además de numerosos heridos. La investigación preliminar apunta a grupos disidentes surgidos tras la desmovilización de las antiguas FARC.
La escalada ocurre mientras comienza a tomar forma la campaña electoral, por lo que crece la inquietud sobre posibles amenazas a candidatos, restricciones a la participación política y efectos sobre la transparencia del proceso.
Especialistas consultados en distintos espacios de análisis sostienen que la situación refleja el fortalecimiento de organizaciones armadas ilegales y el fracaso de estrategias recientes para contener la violencia.
Desde sectores vinculados al acuerdo de paz, en cambio, remarcan que persiste la falta de presencia estatal en varias zonas del país, donde continúan operando redes ligadas al narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión.
Con este escenario, Colombia enfrenta el desafío de garantizar seguridad institucional y confianza ciudadana en una elección que ya comienza marcada por la tensión.


