El fiscal Basso pidió el procesamiento de diez iraníes y libaneses y la captura de un jerarca por el atentado a la AMIA
El fiscal federal Sebastián Basso, titular de la UFI AMIA, solicitó el procesamiento de diez iraníes y libaneses en la causa por el atentado del 18 de julio de 1994 contra la AMIA. En nuevos dictámenes también imputó y pidió la captura internacional de Alí Asghar Hejazi, a quien señaló como uno de los principales responsables dentro de la estructura del régimen iraní y coordinador de la ejecución del plan.
Según la Fiscalía, Hejazi integraba el entorno más cercano al líder supremo Alí Khamenei y presidía el Comité Vijeh, donde se habría diseñado el ataque. El pedido de indagatoria y declaración en rebeldía se apoyó, entre otras pruebas, en testimonios de cuatro disidentes iraníes que declararon en Francia. La presentación quedó en el Juzgado Federal N° 6, subrogado por el juez Daniel Rafecas.
Los diez acusados ya habían sido enviados a juicio en ausencia y continúan prófugos, con alertas rojas de Interpol desde 2006. Entre ellos figuran exfuncionarios iraníes y exdiplomáticos en Buenos Aires, además de presuntos integrantes de Hezbolá señalados como responsables de la logística y ejecución del atentado.
En un dictamen de 201 páginas, Basso les atribuyó homicidio calificado por odio racial o religioso, lesiones y daños, además de integración de banda armada con fines discriminatorios. También pidió actualizar los embargos preventivos por más de $741 mil millones y avanzar hacia el juicio en ausencia, cuya validez será definida por la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal.


