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EE.UU. endurece su ofensiva y bloquea los puertos de Irán

Estados Unidos puso en marcha este lunes un bloqueo naval sobre los puertos de Irán, en una nueva fase de presión tras el fracaso de las negociaciones para poner fin al conflicto que se desarrolla desde fines de febrero.

La orden fue dispuesta por el presidente Donald Trump y ejecutada por el Comando Central de Estados Unidos, que confirmó que la medida alcanza a toda la costa iraní. El operativo busca impedir el ingreso y la salida de embarcaciones, aunque mantiene abierto el tránsito por el Estrecho de Ormuz para buques que no tengan como destino puertos iraníes.

Desde Washington advirtieron que cualquier barco que intente violar el bloqueo podrá ser interceptado o capturado, mientras que se permitirán únicamente cargamentos humanitarios bajo estrictos controles. La decisión llega luego de que las conversaciones con Teherán no lograran destrabar el conflicto, en medio de acusaciones cruzadas por el programa nuclear iraní.

Trump endureció el tono en las últimas horas y amenazó con destruir embarcaciones iraníes que se acerquen a la zona de operaciones. También aseguró que su país comenzará a eliminar minas en el estrecho y a interceptar buques que hayan pagado peajes a Irán para circular.

En respuesta, fuerzas iraníes advirtieron que reaccionarán con dureza ante cualquier presencia militar hostil en las inmediaciones del estrecho, elevando la tensión en uno de los puntos más sensibles del comercio energético global.

El Estrecho de Ormuz, clave para el flujo de petróleo, ya venía operando con fuertes limitaciones. Datos recientes muestran una drástica caída en el tránsito marítimo desde el inicio del conflicto, lo que alimenta la preocupación por el impacto en los mercados internacionales.

Mientras tanto, especialistas en derecho internacional ponen en duda la legalidad del bloqueo y advierten que podría violar acuerdos vigentes, incluido el alto el fuego reciente que contemplaba garantizar la libre navegación.

Con este escenario, la medida de Estados Unidos aparece como un intento de forzar a Irán a negociar bajo presión, aunque con el riesgo de profundizar la crisis y generar nuevas consecuencias económicas a nivel global.