Confirman la identidad de Eduardo Valverde Suárez, abogado mendocino desaparecido en 1976
Durante las tareas de identificación realizadas en el predio del ex centro clandestino de detención La Perla, en Córdoba, donde recientemente fueron reconocidos los restos del sanrafaelino Ramiro Sergio Bustillo Rubio, también se logró determinar la identidad de otro mendocino desaparecido durante la última dictadura militar: el abogado Eduardo Jorge Valverde Suárez.
El trabajo fue realizado por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que a partir de estudios genéticos pudo confirmar la identidad de restos hallados durante excavaciones en el predio donde funcionó uno de los mayores centros clandestinos de detención, tortura y exterminio del país.
Valverde Suárez había nacido el 26 de octubre de 1939 en la ciudad de Mendoza. Tenía 36 años al momento de su secuestro y entre sus conocidos era llamado “Tero”. Eduardo estaba casado con María Elena Mercado y era padre de dos hijos, Hipólito y Juan.
Cursó el secundario en el Colegio Nacional Deán Funes de Córdoba y luego estudió Derecho en la Universidad Nacional de Córdoba. Durante su vida universitaria participó activamente en el movimiento estudiantil: fue delegado de la Federación Universitaria de Córdoba (FUC) y también de la Federación Universitaria Argentina (FUA).
Con el paso de los años se dedicó al ejercicio de la abogacía y se destacó como defensor de presos políticos. Además, fue uno de los fundadores de la Asociación de Abogados de Córdoba (ADA).
En el ámbito político tuvo participación dentro del peronismo. Durante el gobierno constitucional de Ricardo Obregón Cano se desempeñó como secretario técnico de la Gobernación de Córdoba, cargo que ocupó con carácter extrapartidario en una gestión que tenía como vicegobernador al dirigente sindical Atilio López.
El 24 de marzo de 1976, el mismo día en que se produjo el golpe de Estado, Valverde Suárez se presentó en el Hospital Aeronáutico “Agesilao Milano”, ubicado en la esquina de Jujuy y avenida Colón de la ciudad de Córdoba, luego de haber sido convocado por autoridades militares.
De acuerdo con la reconstrucción judicial, llegó al lugar en calidad de abogado defensor junto a otros colegas. Sin embargo, al presentarse en el puesto de guardia militar fue secuestrado.
Testimonios incorporados posteriormente en distintas causas judiciales indicaron que fue visto en los centros clandestinos de detención Campo de la Ribera y La Perla, donde funcionaba el circuito represivo destinado a la detención ilegal, tortura y desaparición de prisioneros políticos.


