Bolivia atraviesa una nueva jornada de bloqueos y aumenta la tensión social
La crisis por los bloqueos de rutas en Bolivia se profundiza y este lunes comenzó la tercera semana consecutiva de protestas con al menos 22 puntos de corte en distintos sectores del país. La situación más delicada se vive en el departamento de La Paz, donde permanecen activos 15 bloqueos que mantienen prácticamente aislada a la región y generan un fuerte impacto en el abastecimiento.
Las interrupciones del tránsito se concentran en zonas estratégicas como Achiri, Desaguadero, Colquiri, Sica Sica, Entre Ríos, Pumazani, Alto Lima y San Andrés de Machaca. También continúa cerrada la salida hacia los Yungas, una de las vías más importantes para la circulación de productos y pasajeros.
El escenario afecta especialmente a la capital boliviana, donde comenzaron a sentirse con mayor intensidad las consecuencias económicas y sociales de las protestas. En los mercados se registra escasez de alimentos básicos, mientras que productos como pollo y huevos prácticamente desaparecieron de las góndolas o se comercializan a valores muy elevados.
A esto se suma la falta de combustibles. Las estaciones de servicio muestran largas filas de vehículos y denuncian demoras en la distribución de carburantes por parte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). La escasez también alcanza a medicamentos e insumos esenciales.
En otras regiones del país continúan las medidas de fuerza. En Oruro permanecen activos tres bloqueos en Curahuara de Carangas, Caihuasi y Ventilla. Cochabamba registra cortes en Tukiña, Cruce de Vacas y Colomi, mientras que en Santa Cruz sigue interrumpida la circulación en San Julián, sobre la carretera que conecta con Beni.
El conflicto mantiene en alerta al gobierno boliviano, que busca restablecer la circulación en las rutas para evitar un agravamiento de la crisis de abastecimiento en las principales ciudades del país.


