MENDOZA

El Servicio Penitenciario de Mendoza puso en marcha una nueva fuerza especial destinada a realizar requisas en las cárceles.

El Servicio Penitenciario de Mendoza implementó un nuevo esquema operativo destinado a reforzar los controles dentro de los establecimientos carcelarios de la provincia. Se trata de la Fuerza Operativa de Requisa Móvil Antidisturbios (Forma), un cuerpo especializado orientado a detectar e incautar objetos y sustancias prohibidas en contextos de encierro.

La creación de esta unidad busca optimizar los procedimientos de inspección en celdas, pabellones y distintos sectores de las unidades penitenciarias, con el objetivo de fortalecer la seguridad interna.

De acuerdo con la información oficial, entre sus funciones principales se encuentra la prevención de hechos violentos, intentos de fuga y situaciones que alteren el orden dentro de los penales. Para ello, el grupo trabaja en la detección de armas, drogas, teléfonos celulares y otros elementos no autorizados.

El nuevo sistema combina tareas operativas con el uso de tecnología, como escáneres, detectores y dispositivos de vigilancia, además de la capacitación específica del personal interviniente.

Desde el Gobierno explicaron que la iniciativa se enmarca en el concepto de “requisa restaurativa”, una modalidad que no solo apunta al secuestro de elementos ilegales, sino también a corregir problemas estructurales o edilicios detectados durante los operativos.

En lo que va del año, la unidad ya intervino en complejos penitenciarios de las zonas Centro y Oeste. Uno de los procedimientos más relevantes se realizó el 7 de abril en el Módulo 2 del Complejo Almafuerte I, donde se secuestraron dosis de cocaína y marihuana fraccionadas para su presunta comercialización interna.