PAÍS

Rusia rompe el silencio y niega una operación contra el gobierno de Milei

Una reciente investigación encendió la polémica al advertir sobre una presunta operación de origen ruso destinada a influir en medios argentinos y erosionar la imagen del gobierno de Javier Milei. Sin embargo, la Embajada de Rusia en Argentina salió al cruce de estas versiones y negó de forma categórica la existencia de pruebas que respalden dichas acusaciones.

A través de un comunicado difundido en redes sociales, la sede diplomática cuestionó la publicación de lo que calificó como “materiales antirrusos” en portales locales. En ese sentido, sostuvo que se trata de una historia ya instalada en junio de 2025, que según remarcaron vuelve a circular sin evidencias concretas. “Como era de esperar, no se aportan hechos ni pruebas que respalden estas insinuaciones”, indicaron.

Desde la representación rusa también recordaron que el 23 de junio de ese mismo año ya habían respondido públicamente a estas denuncias, apuntando contra un medio que difundió el tema y reiterando que nunca se comprobó actividad ilegal vinculada a la supuesta red de influencia. Además, dejaron en claro que no emitirán nuevas declaraciones sobre el asunto y lamentaron que, a su juicio, “las posturas ideológicas se impongan al sentido común”, afectando el vínculo bilateral.

La controversia se reavivó tras la difusión de una investigación basada en 76 documentos filtrados, obtenidos por el medio The Continent y analizados junto a otras organizaciones, entre ellas openDemocracy. El informe sostiene que una estructura conocida como “La Compañía” habría intentado incidir en el escenario mediático argentino con el objetivo de desacreditar a la actual administración.

Frente a estas revelaciones, el propio Javier Milei calificó el caso como un episodio de “extrema gravedad institucional” y aseguró que se avanzará para esclarecer los hechos. A través de su cuenta en X, el mandatario afirmó que los actores señalados representan apenas “la punta del iceberg” de una trama más amplia, y prometió llegar “hasta las últimas consecuencias” para identificar a todos los involucrados en lo que definió como una red de espionaje ilegal.