PAÍS

El Gobierno frena suba de combustibles con baja de impuestos y biodiésel

El Gobierno nacional implementó un paquete de medidas para contener la suba de los combustibles y su impacto en la inflación. La estrategia combina la postergación de impuestos con una leve baja en el biodiésel, buscando evitar nuevos aumentos en abril.

A través del Decreto 217/2026, la administración de Javier Milei decidió diferir hasta el 1° de mayo la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. De no haberse aplicado esta prórroga, el incremento se habría reflejado de forma inmediata en los surtidores.

En paralelo, la Secretaría de Energía dispuso una reducción del 1,85% en el precio del biodiésel, insumo que se mezcla con el gasoil. La medida apunta a aliviar los costos en sectores sensibles como el transporte de cargas y el agro.

El contexto internacional agrega presión: el precio del petróleo se disparó más de un 50% en pocas semanas, lo que ya se tradujo en aumentos cercanos al 20% en los combustibles durante marzo, con impacto directo en la inflación.

Si bien los precios locales aún no alcanzan la paridad internacional, el escenario plantea tensiones para el sector energético y abre el debate sobre cómo continuar con la política de precios.

En este marco, el Gobierno busca amortiguar el impacto en el corto plazo sin descuidar el equilibrio fiscal ni la rentabilidad de las empresas.

A diferencia de meses anteriores, la prioridad oficial ahora pasa por administrar los tiempos de los ajustes y evitar que la volatilidad externa se traslade de forma inmediata al mercado interno.