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Flybondi ajusta su estructura con retiros voluntarios ante la crisis de vuelos

La aerolínea de bajo costo Flybondi lanzó un plan de retiros voluntarios en medio de una grave crisis operativa marcada por cancelaciones y escasez de aviones propios. La compañía, adquirida en junio de 2025 por Leonardo Scatturice a través del fondo COC Global Enterprise, no logró mejorar la disponibilidad de su flota ni normalizar sus rutas, generando descontento masivo entre los pasajeros.

Uno de cada cinco vuelos programados no llegó a destino, y las autoridades de Neuquén aplicaron una multa de $228 millones por incumplimientos en la atención a más de 22.000 pasajeros.

Desde la empresa, justifican la medida como un “rediseño organizacional” para equilibrar costos y mantener la continuidad del servicio. Sin embargo, entre los trabajadores persiste la tensión, ya que los retiros son vistos como un reflejo de la fragilidad financiera y el freno a los planes de expansión anunciados tras la compra.

La compañía también enfrenta el desafío de recuperar la confianza de los pasajeros, golpeada por la percepción de irregularidad en sus operaciones. Mientras busca estabilizar su estructura interna, Flybondi insiste en que el objetivo es garantizar un servicio más confiable a largo plazo, aunque el camino para revertir la reputación afectada aún parece incierto.