Lula da Silva ganó el balotaje y gobernará Brasil hasta 2031
La disputa por la Presidencia de Brasil terminó con una victoria de Luiz Inácio Lula da Silva, quien revirtió la ventaja que Flávio Bolsonaro había conseguido en la primera vuelta y se aseguró un nuevo mandato. Con el 86,41% de las urnas contabilizadas, el mandatario reunía el 51,45% de los votos válidos, frente al 48,55% del senador opositor.
La definición estuvo marcada por un escrutinio cambiante. Bolsonaro comenzó a imponerse en el recuento y mantuvo la delantera durante parte de la noche, pero la incorporación de los votos de distintas regiones, especialmente del nordeste, modificó el escenario y permitió que Lula pasara al frente.
El desenlace revirtió el resultado del 4 de octubre, cuando el candidato del Partido Liberal había obtenido el 47,03% de los sufragios, por encima del 45,16% alcanzado por el líder del Partido de los Trabajadores (PT). La diferencia obligó a ambos espacios a disputar el respaldo de los electores que habían elegido a otras candidaturas.
La jornada electoral también tuvo una particularidad: una resolución judicial extendió hasta las 19 el horario para votar, inicialmente previsto hasta las 17. La decisión respondió a reclamos por dificultades para llegar a los centros electorales, principalmente por problemas en el transporte público de Bahía, además de inconvenientes meteorológicos en otras zonas.
Más allá de la competencia por los votos, la elección volvió a enfrentar dos modelos de país. Lula centró su propuesta en la continuidad de las políticas sociales, la inversión pública y la recuperación del poder adquisitivo. Flávio Bolsonaro, en cambio, defendió una reducción del gasto estatal y medidas más duras contra la inseguridad.
El senador de 45 años representó al espacio político de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien quedó fuera de la carrera presidencial por decisiones judiciales vinculadas con su intento de permanecer en el poder tras la derrota electoral de 2022. De este modo, el bolsonarismo volvió a disputar el control del Gobierno, aunque sin conseguir desplazar al actual mandatario.
Con el resultado, Lula iniciará el 1 de enero de 2027 su cuarto período presidencial, después de sus dos primeros mandatos, entre 2003 y 2010, y del iniciado en 2023. Su continuidad estará acompañada por Geraldo Alckmin en la vicepresidencia.


