Llegaron otros seis F-16: la Argentina ya cuenta con 12 de los 24 aviones adquiridos
La Argentina dio un nuevo paso en la renovación de su capacidad de combate aéreo con la incorporación de seis nuevos F-16, con lo que la Fuerza Aérea ya dispone de 12 de los 24 cazas adquiridos a Dinamarca. Las aeronaves permanecerán inicialmente en Río Cuarto y luego serán trasladadas a Tandil.
El segundo grupo de aviones arribó este martes después de las 18 al Área Material Río Cuarto, en Las Higueras. El lote está integrado por cuatro F-16AM monoplazas y dos F-16BM biplazas. Uno de los aparatos fue trasladado por un piloto argentino, mientras que los restantes fueron conducidos por aviadores extranjeros.
El operativo de traslado comenzó con escalas en Gran Canaria y Natal. En el trayecto entre España y Brasil, los cazas recibieron combustible en pleno vuelo mediante aviones cisterna KC-135 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
La llegada de estas unidades permite alcanzar la mitad del contrato firmado con Dinamarca. El primer lote, también compuesto por seis aviones, había sido recibido en diciembre de 2025. La entrega de las 24 aeronaves está prevista para completarse durante 2028.
El destino final de los F-16 será la VI Brigada Aérea de Tandil, donde se llevan adelante obras de remodelación. Hasta que finalicen esos trabajos, los aviones continuarán operando desde Río Cuarto.
El programa representa una inversión considerable más allá de la compra de los cazas. El acuerdo con Dinamarca fue de aproximadamente US$ 301 millones, de los cuales ya se pagaron tres de las cinco cuotas, por unos US$ 180 millones. A esto se suman los gastos de equipamiento y puesta en funcionamiento, que llevaron el costo inicial estimado a unos US$ 650 millones.
También están contemplados hasta US$ 33 millones para la instrucción de pilotos y un techo de US$ 900 millones para modernización y armamento. Entre los gastos asociados aparecen además el mantenimiento y los costos de operación de las aeronaves.
El Gobierno plantea que la incorporación de los F-16 permitirá recuperar capacidades perdidas tras el retiro de los Mirage en 2015 y extender durante al menos 25 años la disponibilidad de una nueva plataforma de combate.
La llegada de los aviones se produjo, además, mientras continúa el conflicto por la situación de la obra social de las Fuerzas Armadas, que acumula deudas y registra interrupciones en prestaciones para el personal militar.


