PAÍS

La industria argentina cayó 0,3% en agosto y acumula una baja del 3%

El desplome de los pedidos y las dificultades para sostener la producción complican el panorama industrial argentino. Con fábricas que operan un 11% por debajo de los niveles de 2022 y 2023, el sector enfrenta un escenario de contracción que también amenaza las perspectivas de empleo para los próximos meses.

La preocupación se refleja en las expectativas empresariales: el 52,9% de los industriales asegura que recibe menos pedidos de lo habitual, el 53,6% identifica la falta de demanda interna como su principal obstáculo y apenas el 13,8% espera una recuperación entre septiembre y noviembre. Además, solamente el 3,7% proyecta incorporar trabajadores antes de fin de año.

Los números de agosto profundizan este escenario. La Unión Industrial Argentina (UIA) estimó una caída mensual del 0,3% y una contracción acumulada del 3% durante los primeros ocho meses de 2026. FIEL presentó un panorama más desfavorable, con un retroceso del 0,9% en agosto, el tercero consecutivo, y una baja acumulada del 1,2%.

La construcción y la industria pesada concentran algunos de los retrocesos más pronunciados. Los despachos de cemento disminuyeron un 5,1%, las ventas de insumos para la construcción un 3,1%, la metalmecánica un 4% y la producción de acero un 7%. En alimentos y bebidas, las caídas alcanzaron el 8,5% en bebidas, el 1,9% en faena vacuna, el 0,4% en faena porcina y el 0,2% en lácteos.

Sin embargo, algunas actividades consiguieron resultados positivos. La producción automotriz aumentó un 6%, el aluminio avanzó un 0,4% y la molienda de oleaginosas creció un 8,6%, acompañada por un incremento del 16,1% en la liquidación de divisas agroindustriales. En contraste, las exportaciones a Brasil retrocedieron un 3% y el consumo eléctrico industrial disminuyó un 0,3%.

Las estimaciones de las consultoras muestran diferencias sobre la evolución de la actividad. Mientras FIEL advierte que la contracción iniciada en abril avanza a un ritmo superior al de la mitad de las recesiones industriales registradas desde 1980, Orlando Ferreres & Asociados calculó un crecimiento mensual del 1,4% en agosto, después de una caída del 2,2% en julio. Su medición acumula una baja del 2,2% en lo que va del año.

El último dato oficial del INDEC tampoco ofrece señales favorables: en julio, la producción industrial se derrumbó un 5%, su mayor caída mensual en 16 meses, y quedó cerca de los mínimos registrados a comienzos de la gestión de Javier Milei. La debilidad del consumo, las importaciones y las restricciones de financiamiento continúan condicionando la actividad manufacturera.