MENDOZA

Cobre San Romeleo avanza hacia la explotación en Malargüe: la Legislatura deberá definir su aprobación

El proyecto minero Cobre San Romeleo dio un nuevo paso hacia su puesta en marcha en Malargüe. La iniciativa, que prevé una inversión de US$3 millones y una explotación estimada en 20 años, ya cuenta con la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y ahora deberá ser ratificada por la Legislatura de Mendoza.

El emprendimiento se desarrollará en el Puesto Aguas de Isaac, en la Quebrada de San Romeleo, distrito Río Barrancas, a unos 160 kilómetros de la ciudad de Malargüe. La propuesta contempla procesar hasta 40 toneladas de mineral por día, a partir de reservas calculadas en 257.000 toneladas y con una ley promedio de 1,29% de cobre.

Uno de los principales objetivos del proyecto es que el mineral extraído tenga un destino dentro de otra cadena productiva provincial. El cobre será utilizado como materia prima para elaborar sulfato de cobre y otros fungicidas agrícolas, productos vinculados especialmente con la vitivinicultura y otros cultivos.

La iniciativa pertenece a LABSA SA y será operada por AREX MINING SA. Según la documentación oficial, el procesamiento se realizará mediante un sistema de disolución amoniacal en circuito cerrado, que permitirá recuperar y recircular los principales reactivos utilizados.

El avance administrativo se produjo después de una evaluación ambiental que involucró a organismos provinciales y municipales, además del INTA, la UTN, el Departamento General de Irrigación, la Municipalidad de Malargüe y la UNCuyo, entre otras instituciones.

El procedimiento también incluyó una Audiencia Pública en diciembre de 2025, junto con talleres participativos. Las observaciones realizadas durante esa instancia fueron respondidas por la empresa y posteriormente analizadas por los organismos que participaron de la evaluación.

La Comisión Evaluadora Interdisciplinaria Ambiental Minera (CEIAM) y la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de la UNCuyo también formaron parte del proceso. Con esos antecedentes se elaboró el Informe Único Final que dio lugar a la DIA.

El permiso ambiental no implica que la empresa pueda desarrollar el proyecto sin controles. La resolución establece obligaciones específicas para las etapas de preconstrucción, construcción, explotación, cierre y postcierre.

Entre los requisitos figura la presentación de una Línea de Base Ambiental, programas de seguimiento sobre agua, suelo, aire, flora y fauna, un Plan de Contingencias y una garantía económica para responder ante una eventual necesidad de recomposición ambiental.

Además, la empresa deberá obtener el permiso correspondiente para utilizar agua y presentar la ingeniería de obras como el dique de colas, las escombreras y la pileta de mineral agotado, que deberán contar con sistemas de impermeabilización, drenaje y contención.

De esta manera, Cobre San Romeleo queda ahora frente a una nueva instancia institucional: el tratamiento de la DIA en la Legislatura provincial, mientras el proyecto minero avanza con un esquema de controles ambientales previsto para toda su vida útil.