El Gobierno rechazó la guía del Reino Unido para empresas que operan en Malvinas
La disputa por los recursos de Malvinas volvió a tensar la relación entre Argentina y Reino Unido. El Gobierno nacional anunció que ampliará las acciones judiciales y administrativas contra empresas y particulares vinculados con actividades económicas en el archipiélago, mientras Londres impulsa medidas para facilitar los negocios en las islas.
La Casa Rosada ya inició procedimientos contra compañías relacionadas con operaciones que considera contrarias a los derechos argentinos. Hasta el momento, fueron enviadas cerca de 180 advertencias a personas y empresas de 30 países, existen 60 procedimientos administrativos en curso y se presentaron tres denuncias penales que involucran a 10 compañías y sus directivos.
La Cancillería reaccionó además contra la guía británica “Haciendo negocios con las Islas Malvinas”, al considerar que busca respaldar actividades comerciales e hidrocarburíferas en Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y en los espacios marítimos circundantes.
Desde el Gobierno anticiparon que las presentaciones judiciales incorporarán a nuevas firmas y remarcaron que se utilizarán las herramientas disponibles para impedir operaciones que, según la posición argentina, desconozcan su reclamo de soberanía.
En paralelo, el Ejecutivo avanza con la construcción de una base naval en Tierra del Fuego, que tendrá funciones logísticas y de vigilancia sobre el Atlántico Sur, con el objetivo declarado de reforzar el control sobre los recursos naturales y los espacios marítimos.


