Visita del Papa: el Gobierno analiza feriados y despliega un operativo federal
La visita del papa León XIV obligó al Gobierno nacional a acelerar la organización de un operativo especial que incluirá seguridad, coordinación entre distintas jurisdicciones y la definición de posibles feriados durante los cuatro días de estadía del Pontífice, del 8 al 11 de noviembre.
La principal incógnita pasa ahora por determinar qué jornadas serán declaradas feriado. La Provincia de Buenos Aires ya solicitó que el miércoles 11 de noviembre sea no laborable, debido a la misa que León XIV celebrará en Luján. Sin embargo, en la Casa Rosada analizan extender la medida y evalúan distintas alternativas para el lunes, martes y miércoles.
Fuentes del Gobierno señalaron que, por el momento, el lunes aparece como la opción más factible, aunque todavía no está descartado establecer feriados en otras jornadas. La decisión quedará atada a la confirmación definitiva del cronograma que debe realizar el Vaticano.
En paralelo, el Ejecutivo prepara un dispositivo de seguridad de alcance federal. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, volverá a convocar a funcionarios nacionales, representantes de la Iglesia y autoridades de Buenos Aires, Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires para coordinar el operativo una vez que quede definido el itinerario oficial.
El Ministerio de Seguridad, a cargo de Alejandra Monteoliva, ya avanzó con la conformación de tres Comandos Unificados Federales. Los dispositivos tendrán intervención en la Ciudad de Buenos Aires, Luján y Claypole, además de distintos puntos de Córdoba, con el objetivo de garantizar la seguridad del Papa y ordenar los movimientos durante las actividades masivas.
El despliegue tendrá especial importancia en Luján, donde se espera una importante concentración de personas para la misa de despedida, y en los lugares donde se desarrollen las principales actividades públicas. El Gobierno deberá además coordinar los cortes, traslados y accesos vinculados con la presencia del Pontífice.
La definición de los feriados y del esquema de seguridad quedará así concentrada en los próximos días. Con la agenda del Vaticano todavía pendiente de confirmación, la Casa Rosada busca cerrar un operativo que deberá combinar la movilidad de León XIV, la participación de miles de fieles y el funcionamiento habitual de las ciudades involucradas.


