El Gobierno envía el Presupuesto 2027 al Congreso y enfrenta una dura negociación
El oficialismo enfrentará desde esta semana una de sus principales pulseadas parlamentarias del año: conseguir respaldo suficiente para aprobar el Presupuesto 2027. El proyecto llegará este martes a Diputados y obligará al Gobierno a recomponer acuerdos con sectores que hasta ahora acompañaron algunas de sus iniciativas, pero que comienzan a tomar distancia ante la proximidad de las elecciones.
La primera meta será reunir 129 legisladores para abrir la sesión. Después vendrá una discusión todavía más compleja: conservar los votos necesarios para defender los puntos centrales de la iniciativa durante la votación artículo por artículo.
El oficialismo tiene como aliados al PRO, la UCR, Por Santa Cruz, Adelante Buenos Aires y Producción y Trabajo, aunque ese conjunto no alcanza para garantizar la sanción. La estrategia parlamentaria, por lo tanto, deberá incorporar nuevos acuerdos y evitar que las diferencias internas de los bloques provinciales terminen frustrando el proyecto.
Los gobernadores tendrán un peso particular en esa negociación. Espacios vinculados a Hugo Passalacqua, Gustavo Sáenz y Osvaldo Jaldo ya se diferenciaron de la Casa Rosada en debates sobre endeudamiento y discapacidad. Ahora deberán discutir un punto especialmente sensible: cuánto dinero llegará a las provincias y bajo qué condiciones.
El escenario electoral agrega presión a las conversaciones. Los dirigentes provinciales empiezan a definir sus propias campañas y pueden tener menos incentivos para acompañar decisiones del Ejecutivo que afecten sus intereses locales.
Del otro lado, Milei llega a la discusión con una condición que el Gobierno considera innegociable: mantener el equilibrio fiscal. Esa definición será uno de los principales ejes del debate, ya que el Ejecutivo pretende sostener el rumbo económico sin aumentar la presión sobre el sector privado.
Las previsiones oficiales para 2027-2029 apuntan a una economía con menor inflación y mayor actividad. El adelanto presentado por Luis Caputo en julio anticipó una desaceleración significativa de los precios, junto con una recuperación de los salarios reales y del ingreso disponible de los hogares.
Para 2027, el Gobierno espera que el PIB avance principalmente por un aumento de la inversión, acompañado por una recuperación del consumo privado y un aporte positivo de las exportaciones.
Las proyecciones también contemplan una mejora del mercado laboral, con reducción del desempleo y creación de puestos de trabajo, además de una continuidad en la baja de la pobreza y la indigencia.
En materia fiscal, el Ejecutivo calcula que los recursos tributarios tendrán entre 2027 y 2029 un leve crecimiento real anual, asociado fundamentalmente a una mayor actividad económica y al incremento de las exportaciones.
Antes del envío del proyecto, Milei explicará este lunes sus principales características a diputados y senadores durante una reunión en la Casa Rosada. Allí también se abordará otra iniciativa relacionada con Malvinas, que prevé aumentar las penas para empresas que operen en el archipiélago sin autorización argentina.
La negociación política quedará luego bajo la conducción de la Mesa Política, encabezada por Karina Milei, mientras que en el Congreso la discusión tendrá como protagonistas a la Comisión de Presupuesto y Hacienda, presidida por Bertie Benegas Lynch, y al titular de Diputados, Martín Menem.


