MENDOZA

Cornejo impulsa beneficios para aliviar las deudas de familias y empresas

La cantidad de mendocinos y empresas con dificultades para cumplir sus compromisos financieros encendió una señal de alerta en el Gobierno provincial. Ante este escenario, Mendoza prepara un esquema para facilitar acuerdos entre deudores y entidades financieras y reducir el costo de las refinanciaciones.

Los números expuestos por el ministro de Hacienda, Víctor Fayad, muestran la dimensión del fenómeno: alrededor de 270.000 de los 870.000 CUIT con algún crédito en la provincia presentan atrasos. El universo incluye préstamos bancarios, tarjetas y financiamiento otorgado por entidades no financieras.

La respuesta oficial será a través de incentivos tributarios. La Provincia enviará a la Legislatura un proyecto que contempla la exención del Impuesto de Sellos para las operaciones de refinanciación. La intención es eliminar parte de los costos que pueden desalentar una renegociación y facilitar que estos trámites puedan concretarse incluso por canales digitales.

El beneficio alcanzaría tanto a quienes ya acumularon atrasos como a los clientes que todavía cumplen con sus pagos pero necesitan modificar las condiciones de sus créditos.

A esta herramienta se sumará una reducción de Ingresos Brutos del 7% al 5% para determinadas operaciones. El alivio fiscal estará condicionado a que los préstamos utilizados para refinanciar tengan una tasa nominal anual inferior al 40% y un plazo superior a 24 meses.

Con este mecanismo, el Gobierno busca que la ventaja impositiva tenga un efecto concreto sobre las condiciones ofrecidas por los bancos y favorezca créditos con menores tasas y períodos de devolución más extensos.

Cornejo planteó que las deudas corresponden originalmente a una relación entre entidades financieras y sus clientes, pero advirtió que una mora elevada termina repercutiendo sobre el conjunto de la economía.

Cuando aumentan los incumplimientos, explicó Fayad, también crecen los costos y riesgos que enfrenta el sistema financiero. Ese escenario puede terminar afectando las condiciones de financiamiento incluso para quienes mantienen sus obligaciones al día.

Por eso, la estrategia provincial apunta a intervenir sobre las condiciones de refinanciación antes de que los atrasos se profundicen y terminen dejando a más personas fuera del circuito crediticio.

El gobernador atribuyó parte del fenómeno a préstamos tomados con tasas elevadas durante un período en el que se esperaba una inflación mayor a la que finalmente se registró.

El anuncio provincial tuvo una primera respuesta concreta del Banco Nación. La entidad comunicó que reducirá del 35% al 29% la tasa fija para refinanciar determinadas deudas de sus clientes.

Las alternativas incluyen tarjetas de crédito y préstamos personales, con plazos de hasta 72 meses. El trámite podrá iniciarse de manera digital a través de la aplicación BNA+, mientras que las sucursales continuarán disponibles para quienes necesiten atención presencial.

Para las empresas, el banco mantendrá además opciones para reprogramar pasivos por hasta 72 meses.

La expectativa del Gobierno mendocino es que otras entidades adopten herramientas similares y que el nuevo esquema impositivo sirva como estímulo para acelerar las renegociaciones.

El objetivo final es doble: reducir la presión financiera sobre familias y empresas y evitar que el aumento de la mora termine encareciendo aún más el acceso al crédito en Mendoza.