Estados Unidos redefine su esquema de aranceles y Argentina integra el grupo con la tasa más baja
La administración de Donald Trump presentó un nuevo sistema de gravámenes para las importaciones provenientes de 60 países, con el objetivo de mantener su política comercial y reforzar los controles sobre el origen de los productos que ingresan al mercado estadounidense.
El nuevo régimen establece dos niveles de aranceles: 10% y 12,5%. La diferencia dependerá de las medidas que cada país haya implementado para prevenir la comercialización de bienes fabricados mediante trabajo forzoso.
Dentro de ese esquema, Argentina fue ubicada en la categoría del 10%, la menor alícuota prevista. La decisión responde a la evaluación realizada por las autoridades estadounidenses sobre la legislación y los mecanismos de control vigentes en el país.
La normativa también prevé que algunos productos queden excluidos del pago de estos gravámenes cuando sean considerados esenciales para la economía de Estados Unidos o cuando su producción local resulte insuficiente.
La resolución fue impulsada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), que argumentó que la medida busca desalentar prácticas laborales ilegales y promover cadenas de suministro con mayores estándares de transparencia.
Con esta iniciativa, el gobierno de Trump reemplaza el régimen temporal que estaba vigente y reafirma su estrategia de utilizar la política arancelaria como una herramienta para proteger la producción nacional y negociar nuevas condiciones comerciales con sus socios.


