Un nuevo sistema frontal obliga a interrumpir el tránsito hacia la cordillera
El avance de un nuevo sistema de mal tiempo sobre la cordillera obligó a cerrar nuevamente la Ruta Nacional 7 a la altura de Uspallata, luego de una breve habilitación que permitió circular hasta Punta de Vacas. La medida fue adoptada de manera preventiva ante el pronóstico de intensas nevadas y el deterioro de las condiciones de seguridad.
La apertura temporal del corredor sirvió para que residentes, transportistas y turistas pudieran desplazarse hacia la alta montaña. Durante ese lapso, todos los vehículos debieron portar cadenas, requisito indispensable para transitar por los sectores con acumulación de nieve y hielo.
Con el ingreso del nuevo frente proveniente de Chile, los equipos de Vialidad Nacional resolvieron volver a restringir la circulación para evitar inconvenientes mayores. En paralelo, efectivos de Gendarmería realizaron tareas de asistencia a los habitantes de la zona, especialmente a personas de edad avanzada que permanecen aisladas por el temporal.
Las consecuencias del fenómeno continúan afectando al corredor bioceánico. Cientos de transportistas permanecen a la espera de la reapertura del Paso Cristo Redentor, mientras las autoridades mantienen operativos de apoyo para las comunidades cordilleranas y monitorean la evolución del clima.
El meteorólogo Maximiliano Viale explicó que la situación corresponde a una serie de sistemas frontales que ingresan de manera consecutiva. Según indicó, cada episodio aporta nuevas precipitaciones, lo que incrementa la acumulación de nieve y prolonga las dificultades para mantener habilitadas las rutas de alta montaña.
El especialista también vinculó este comportamiento con la evolución del fenómeno El Niño, que podría intensificarse en los próximos meses y generar condiciones meteorológicas más extremas en distintas regiones, incluida la cordillera de los Andes.


