PAÍS

El Ejecutivo eliminó trabas y agilizó las exportaciones de petróleo y combustibles

El Gobierno nacional avanzó con una nueva reforma del mercado energético al establecer un sistema más simple para exportar hidrocarburos y sus derivados. La medida, oficializada mediante la Resolución 166/2026, reemplaza el régimen anterior y reduce los controles administrativos para las empresas del sector.

A partir de ahora, las operaciones de exportación deberán registrarse en un nuevo padrón administrado por la Subsecretaría de Hidrocarburos, que centralizará las solicitudes y emitirá las autorizaciones cuando no existan observaciones técnicas.

El esquema deja atrás la obligación de demostrar que los productos habían sido ofrecidos previamente al mercado interno, un requisito que el Gobierno consideró innecesario y contrario a la política de apertura económica impulsada en los últimos años.

Las solicitudes se realizarán de forma digital mediante la plataforma Trámites a Distancia (TAD). Si la autoridad no presenta objeciones dentro de los plazos establecidos, la autorización quedará aprobada automáticamente, otorgando mayor previsibilidad a las empresas exportadoras.

La normativa también incorpora exigencias específicas para los contratos de largo plazo, que deberán acreditar reservas suficientes para cumplir los compromisos asumidos. Además, contempla un procedimiento coordinado con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) cuando los proyectos requieran nuevas inversiones en infraestructura.

Pese a la flexibilización del sistema, el Estado mantendrá la posibilidad de impedir una exportación si detecta riesgos para el abastecimiento interno, irregularidades en la documentación presentada o situaciones que puedan afectar la competencia o los precios del mercado local.