Falleció María Rosa Fugazot, actriz de más de seis décadas de trayectoria
El ambiente artístico argentino atraviesa un profundo dolor tras el fallecimiento de la actriz María Rosa Fugazot, quien murió a los 83 años durante la noche del domingo en su domicilio, según el parte del servicio de emergencias médicas.
Figura central de la revista porteña, el cine y la televisión, Fugazot inició su camino en el espectáculo a los 15 años y sostuvo una carrera ininterrumpida durante más de seis décadas, convirtiéndose en una presencia habitual en escenarios y pantallas del país.
Hija del músico y actor Roberto Fugazot y de la actriz y vedette María Esther Gamas, construyó una trayectoria marcada por la versatilidad y la permanencia, transitando desde la comedia ligera hasta el teatro dramático.
En televisión, debutó en ciclos históricos como Operación Ja-Já en la década del 60 y continuó vigente hasta su participación en producciones mucho más recientes, como la serie El Puntero, emitida en 2011, considerada su última aparición en pantalla.
En teatro, se mantuvo activa hasta sus últimos años con obras como Matar a mamá, donde compartió elenco con Inés Estévez y Florencia Raggi. Su trayectoria escénica incluye decenas de títulos, entre ellos Chicago, Las chicas del calendario, El champán las pone mimosas y Danza de verano, que consolidaron su perfil como una actriz de gran presencia en la comedia musical y la revista.
Su vínculo con el mundo artístico también continuó a través de su familia. Fue madre del cantante Javier Caumont y del actor y director René Bertrand, con quien incluso compartió escenario en la obra Citas peligrosas, producción que obtuvo reconocimiento en el teatro de Villa Carlos Paz en 2017.
En televisión, participó en numerosos programas como El humor es más fuerte, Culpables, Kachorra y Tiempo final, además de trabajar con figuras clave del humor argentino como los hermanos Sofovich, Alberto Olmedo, Jorge Porcel y Susana Giménez.
También incursionó en el cine con títulos populares junto a Olmedo, Porcel y Giménez, como Los caballeros de la cama redonda y El rey de los exhortos, entre otras producciones de gran repercusión en el cine nacional.
En una de sus últimas entrevistas, dejó un mensaje centrado en el valor de lo cotidiano y la empatía: invitaba a disfrutar los momentos simples y a acompañar a quienes atraviesan dificultades, una reflexión que reflejaba su mirada humana sobre la vida.
Su partida deja un vacío en la escena artística argentina y el recuerdo de una actriz que atravesó generaciones, géneros y formatos, manteniéndose siempre vigente en la cultura popular.


