Nuevo modelo obstétrico en Mendoza: los partos serán atendidos por guardias
La atención de los nacimientos en Mendoza tendrá un cambio profundo a partir del 1 de julio, cuando comience a aplicarse un nuevo esquema para clínicas y hospitales privados de toda la provincia. La disposición, impulsada por el Ministerio de Salud, modifica el funcionamiento habitual de los partos y genera un intenso debate entre médicos, instituciones y pacientes.
Desde esa fecha, las mujeres embarazadas ya no serán asistidas automáticamente por el obstetra que siguió su embarazo, sino por equipos de guardia designados por cada centro de salud. Según explicaron desde el Gobierno, la medida apunta a reorganizar la atención obstétrica y garantizar cobertura permanente durante las 24 horas.
Uno de los principales objetivos de la reforma es reducir la cantidad de cesáreas que se realizan en el ámbito privado. Las autoridades sanitarias consideran que muchas intervenciones quirúrgicas podrían evitarse y sostienen que el nuevo sistema permitirá priorizar el parto natural cuando no existan riesgos médicos.
El cambio también incorpora un esquema de pago unificado para la atención de los nacimientos, buscando eliminar diferencias económicas entre una cesárea y un parto vaginal. Desde el Ministerio aseguran que la intención es desalentar prácticas innecesarias y avanzar hacia un modelo más enfocado en la salud materna.
La decisión despertó opiniones encontradas dentro del sector médico. Mientras algunos especialistas apoyan la iniciativa por considerar que moderniza el sistema, otros advierten que se perderá el vínculo de confianza que muchas pacientes construyen con su profesional durante todo el embarazo.
En medio de la discusión, organizaciones vinculadas al parto respetado siguen de cerca la implementación de la medida, que marcará un antes y un después en el sistema obstétrico mendocino.


