Mendoza implementó un nuevo sistema para controlar tratamientos veterinarios con cannabis medicinal
La provincia de Mendoza puso en marcha nuevas medidas para regular el uso terapéutico del cannabis en animales y lanzó un programa destinado a supervisar tanto la prescripción médica como la producción de derivados utilizados en tratamientos veterinarios.
La iniciativa fue oficializada a través de las resoluciones 150 y 151 del Ministerio de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial y establece un marco específico para profesionales veterinarios, asociaciones protectoras y entidades autorizadas que trabajen con terapias basadas en cannabis medicinal.
El nuevo esquema, denominado REPROVET, funcionará como un registro provincial donde deberán inscribirse veterinarios habilitados para indicar este tipo de tratamientos. Los profesionales tendrán que acreditar formación especializada, mantener su matrícula activa y presentar información clínica sobre cada animal atendido. La inscripción tendrá una vigencia de tres años.
La normativa también incorpora controles sobre el cultivo destinado a fines terapéuticos. Solo podrán producir cannabis veterinarios registrados, fundaciones y asociaciones vinculadas al cuidado animal, siempre bajo límites fijados por la reglamentación y sujetos a supervisión oficial.
Para cultivos exteriores, los veterinarios podrán contar con hasta 16 plantas anuales en superficies de hasta 20 metros cuadrados. En el caso de cultivos interiores, se permitirán hasta 35 plantas por ciclo con un máximo de cuatro ciclos por año.
Las asociaciones civiles y fundaciones autorizadas podrán acceder a mayores volúmenes de producción, con un límite de hasta 32 plantas anuales en cultivos exteriores y hasta 70 plantas por ciclo en espacios interiores.
Según lo dispuesto, también habrá exigencias vinculadas a trazabilidad, controles sanitarios y seguimiento del destino de cada preparación elaborada.
Los derivados utilizados en animales deberán pasar por análisis de laboratorio para certificar calidad y composición, mientras que los responsables autorizados tendrán que presentar reportes periódicos sobre tratamientos y evolución clínica de los pacientes.
Desde el Gobierno provincial señalaron que el objetivo es garantizar un acceso controlado y seguro a terapias cannabinoides en medicina veterinaria, evitando usos irregulares o comercialización fuera del sistema autorizado.
La reglamentación también crea un comité asesor integrado por especialistas, universidades y representantes del sector veterinario, encargado de promover capacitaciones, investigaciones y recomendaciones técnicas relacionadas con el cannabis medicinal aplicado a animales.


