La caída de la obra pública golpea a Loma Negra y frena su producción
La crisis de la construcción ya impacta de lleno en la principal fabricante de cemento del país. Loma Negra decidió frenar por varios meses uno de los hornos de su complejo industrial de L’Amalí, en Olavarría, como parte de un plan para reducir costos y reordenar su producción en medio de la caída de la demanda.
La medida estará vigente hasta noviembre y responde a una combinación de factores: el encarecimiento del gas durante el invierno, la baja actividad del sector y la acumulación de grandes cantidades de clínker, el material base utilizado para producir cemento. La empresa buscará abastecerse con el stock ya existente mientras disminuye el consumo energético.
El parate generó preocupación entre los trabajadores del sector minero, ya que se trata de una suspensión operativa mucho más extensa que las habituales tareas de mantenimiento. Desde el sindicato señalaron que la planta mantiene un importante excedente de producción acumulado por la desaceleración del mercado.
El escenario coincide con un profundo cambio interno dentro de la compañía. Tras la salida del grupo brasileño que controló la firma durante casi veinte años, la empresa quedó bajo una nueva conducción encabezada por Marcelo Mindlin y grupos internacionales de inversión.
La nueva etapa empresarial comenzó con un proceso de ajuste destinado a enfrentar uno de los períodos más difíciles para la industria de la construcción. La baja de la obra pública, los altos costos y el freno de los desarrollos privados llevaron a la compañía a revisar su esquema operativo mientras espera una mejora de la actividad en los próximos meses.


