Evo Morales quedó en rebeldía y enfrenta una orden de captura
La ausencia de Evo Morales ante un tribunal de Tarija provocó una nueva escalada judicial y política en Bolivia. El exmandatario fue declarado en rebeldía por no presentarse a una audiencia vinculada a una causa por presunta trata de personas, decisión que derivó en una orden de captura y restricciones para salir del país.
El tribunal resolvió declararlo en rebeldía y habilitó medidas judiciales para garantizar su comparecencia. Además, las autoridades confirmaron restricciones migratorias mientras avanza el proceso.
Desde el entorno de Morales sostienen que el expediente tiene motivaciones políticas y cuestionan la legalidad de las notificaciones judiciales. Sus abogados aseguran que el líder cocalero no recibió la citación de manera adecuada y denuncian irregularidades en la causa.
Por su parte, representantes del Poder Judicial defendieron el procedimiento y remarcaron que la normativa boliviana permite distintos mecanismos de comunicación formal. La Fiscalía afirma contar con numerosas pruebas para sostener la acusación.
El caso volvió al centro de la escena en un contexto de creciente enfrentamiento entre Morales y el presidente Luis Arce, una disputa que divide al oficialismo y alimenta nuevas protestas en distintas regiones del país.
Mientras tanto, el exjefe de Estado permanece en el Chapare, bastión político y sindical donde conserva un fuerte respaldo de organizaciones campesinas y productores de coca.


