Recaudación en baja y consumo débil: señales de una economía que no despega
El desempeño de los ingresos fiscales en lo que va de 2026 deja al descubierto un freno en la dinámica económica de Argentina. Según estimaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, la recaudación total habría caído un 6,7% real interanual en el primer cuatrimestre, y un 5,3% si se excluyen los tributos vinculados al comercio exterior.
Entre los impuestos más relevantes, el Impuesto al Valor Agregado muestra el deterioro del consumo: el componente general habría bajado 8,5% real frente al mismo período de 2025, mientras que el tramo vinculado al mercado interno cayó alrededor de 2%. En tanto, el IVA aduanero registró un desplome cercano al 23%, reflejando la fuerte caída de las importaciones.
La debilidad también se observa en otros tributos. Los derechos de importación y la tasa estadística retrocedieron cerca de 16% en términos reales, mientras que el impuesto a los créditos y débitos bancarios marcó una leve baja de 0,5%, señal de estancamiento en la actividad.
El informe detalla además que los mayores descensos se dieron en derechos de exportación (-37,5%), impuestos internos coparticipados (-17,6%) y derechos de importación (-16,1%). En contraste, el único tributo con crecimiento fue el impuesto a los combustibles, con una suba del 20,9%. Por su parte, los aportes y contribuciones a la seguridad social cayeron un 4,1% real.
Los datos de actividad acompañan esta tendencia. El INDEC informó una caída del 2,6% en febrero, mientras que la consultora Orlando Ferreres y Asociados estimó un retroceso del 2,9% en ese mes. Para marzo, proyectan un leve repunte del 1,4%, aunque insuficiente para revertir la baja acumulada del primer trimestre, que cerraría con una caída del 0,8%.
En este contexto, los números fiscales y productivos coinciden en mostrar una economía que continúa sin consolidar una recuperación sostenida.


